19-apr-17 Última actualización: 19-apr-17 12:45 PM  

Publicada: 19-04-2017

 

Niños mueren de hambre en Mosul

 

Desde hace varios meses, no entran ni alimentos o medicamentos y tampoco hay suministro de agua potable ni de electricidad.
El 16 de abril pasado, activistas y testigos dijeron que un centenar de niños ha muerto de hambre desde que en febrero pasado comenzó el bloqueo al casco antiguo de la ciudad iraquí de Mosul, donde se ha hecho fuerte el grupo terrorista Estado Islámico (EI). El director regional de la Organización no gubernamental Foro del Niño, Muataz al Raui, explicó a la agencia informativa Efe, que el casco antiguo, impuesto por los militares y la policía iraquíes, ha agotado las existencias de fórmula para lactantes, leche y otros alimentos, lo que ha contribuido a la muerte de muchos bebés y recién nacidos.
Al Raui acusó al EI y a las fuerzas militares de ser responsables de cometer un «crimen contra la humanidad» y una «grave violación» contra los menores que están atrapados en Mosul, a la vez que advirtió que habrá más víctimas entre los niños debido al bloqueo impuesto por las fuerzas gubernamentales.
Según cálculos de Unicef, unos 220 mil menores de edad siguen atrapados en los barrios bajo el control de los terroristas y se encuentran en peligro extremo y «sin salida» por los enfrentamientos.
Alma es una pequeña que estuvo a punto de morir de hambre. Tiene seis meses de edad y se desmayó por la falta de alimentos mientras sus padres huían de los combates. El padre de la niña, Rabia Zahir Abdulhadi, dijo a Efe que la familia consiguió huir del barrio de Al Yamia al Nury al Qabir, centro de Mosul, después de que bombardearon su casa y estaba a punto de derrumbarse. La familia se escapó por la noche hacia el barrio de Al Rifaai, al que llegaron después de caminar durante cuatro horas a través de calles estrechas, llenas de escombros, en medio de continuos bombardeos y disparos de artillería de los militares y los tiros de los francotiradores del EI.
Abdulhadi relató que fue una noche «terrible». Alma no paraba de llorar de hambre, mientras ellos veían decenas de cadáveres desperdigados por las calles y las casas destruidas. Fueron rescatados «milagrosamente» y, al llegar a casa de un familiar, Alma se desmayó. Por suerte, un vecino, que es médico, le proporcionó alimentación vía intravenosa. Dos horas después, Alma se recuperó y está mejorando poco a poco, pero aún padece deshidratación por lo que ha sufrido durante los días pasados.
«Mis otros tres hijos todavía sufren por la falta de alimentos. Tienen la cara pálida. El hambre sigue dominando las zonas asediadas de las que huimos. Murieron tres bebés de nuestros vecinos en el caso antiguo de Mosul. Su llanto se oía en todo el barrio, junto al ruido de las bombas que nos caen como lluvia», dijo Abdulhadi.

Fuente: BBC Mundo

 

 

 

 

 

 

Foto: s2.eestatic.com

 

 
 
 
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