16-jun-17 Última actualización: 16-jun-17 12:20 PM  

Publicada: 16-06-2017

 

Primer mes de vida, el más peligroso para niños africanos

 

Los bebés nacen para encontrarse en la etapa más mortífera de su existencia: solo en 2015, murieron un millón de neonatos en África subsahariana.
Afirmar que los recién nacidos en 2017 y los niños actuales serán los futuros adultos podría parecernos lo más lógico. En cambio, en muchos países esto no podrá suceder, ya que dicha lógica se ve truncada por la precaria situación de salud de los niños, especialmente de los recién nacidos en África subsahariana, donde se concentra todavía una alta carga de mortalidad y enfermedad por causas evitables. En el mundo siguen muriendo 16 mil niños cada día antes de cumplir cinco años.
«Las altas tasas de mortalidad prevenible y de mal estado de salud y bienestar de los recién nacidos y los menores de cinco años son indicadores de la cobertura desigual de las intervenciones para salvar vidas y, de una manera más general, de un desarrollo social y económico insuficiente». Así empieza la sección sobre los retos en la salud del niño de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente. Aunque la salud de los recién nacidos es la clave para el desarrollo mundial, y a pesar de los avances importantes de los últimos años, en las regiones en desarrollo todavía estamos lejos de asegurar buenas condiciones de salud y bienestar para muchos niños que han nacido en la pobreza.
Los primeros 28 días de vida, es el tiempo de mayor riesgo para la vida de un niño, especialmente las primeras horas y días. De casi 6 millones de muertes infantiles en 2015, un millón ocurrieron durante el primer día de vida y cerca de 2 en la primera semana. Entre 2000 y 2015, las muertes de recién nacidos disminuyeron de 31 a 19 por cada mil nacidos vivos. Pese a este progreso, la mortalidad neonatal no ha decrecido al mismo ritmo que las muertes entre mayores de un mes y menores de cinco años, y ahora las muertes en recién nacidos suponen un porcentaje superior de muertes infantiles, alcanzando 45 por ciento.
África subsahariana (junto con el sur de Asia) es una de las regiones con cifras más alejadas del objetivo con 28.6 muertes de recién nacidos por cada mil nacidos vivos. Países como Sierra Leona o Nigeria incluso superan las 34 muertes por cada mil nacidos vivos. No es descabellado decir entonces que los niños africanos nacen para encontrarse en la etapa más mortífera de su vida; su primer mes en el mundo será el más peligroso que les toque vivir.
Para poner fin a tan desesperanzadoras cifras, los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecen para 2030 la meta de acabar con las muertes neonatales evitables; alcanzar la cifra de 12 muertes por mil nacidos vivos en todos los países, y la meta de reducir la mortalidad infantil (menores de cinco años) hasta valores por debajo de las 25 muertes por cada mil nacidos vivos. Aunque pueda parecer una tarea fácil pasar de 19 a 12, la verdad es que esta cantidad está muy lejos de los valores nacionales de la mayoría de países en desarrollo.

Fuente: elpais.com

 

 

 

 

 

Foto: Jorge Elias Zambia

 

 
 
 
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