24-may-17 Última actualización: 24-may-17 1:43 PM  

Publicada: 24-05-2017

 

Estudiante mexicano ha participado en más de 19 concursos de ciencia

 

El estudiante mexiquense Víctor Reynoso Martínez ganó el año pasado una medalla de oro en la categoría de innovación tecnológica en el Canada-Wide Science Festival, por su proyecto pastillas fertiorin, fertilizante hecho a base de la orina humana.
La idea de hacer esta innovación surgió porque cerca de su casa hay una parcela de papa y un día vio que los dueños la regaban con aguas residuales y abonaban la tierra con excremento de animales. «Dije "guácala", yo no me comería eso. Entonces empecé a investigar con qué más se podría regar y encontré que la orina tenía un gran poder fertilizante y también vi que se podían hacer pastillas fertilizantes a base de algo y decidí que serían de orina humana».
Esta tableta ya la probó en cultivos de papa, haba y frijol que hay en la preparatoria en que estudia y los resultados fueron buenos.
Actualmente el kilo de fertilizante cuesta entre 150 y 200 pesos, mientras que el kilo de su producto tiene un costo de aproximadamente 15 pesos. «La idea es que sea un producto que esté al alcance de toda la gente».
A sus 18 años no es el primer reconocimiento internacional que gana por un proyecto de innovación. Comenzó a presentar proyectos de ciencia a concursos escolares desde niño. Ha participado en 19 concursos de ciencia y aunque ha perdido muchos, ya ha representado a México en ferias y competencias de ciencia en Argentina, Canadá, Paraguay y Perú. Ha obtenido dos terceros lugares, un segundo lugar y ahora dos primeros lugares.
«Es muy feo cuando pierdes. Yo lloré y tuve el deseo de no volver a competir. Pero lo más sorprendente es que cuando ganas tampoco es tan bonito: nadie te espera en el aeropuerto, tus compañeros de clase te aplican la ley del hielo y hasta los maestros te hacen bullying. Eso hizo que una vez me tuviera que cambiar de escuela, pero ahora estoy en otra, que se llama Jean Piaget y ellos me apoyan en todo», compartió este talentoso joven.
Obtuvo su primer reconocimiento en ExpoCiencias Internacional para América Latina, realizado en Paraguay. En esa ocasión fue galardonado con el trabajo «Una Navidad sin niños quemados», el cual es un retardante de fuego hecho a base de sales de fosfato que se puede aplicar a la ropa para que no se incendie.
Antes de que comenzara a participar en eventos de ciencia, soñaba con ser marino y trabajar muy duro por su país y ahora sigue con esa idea, pero desde la trinchera científica.

Fuente: Agencias

 

 

 

 

 

 

Foto: CONACYT

 

 
 
 
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